Grandes o pequeñas, de una o dos camas, mirando al frente o hacia la parte trasera del hotel, repartidas en seis plantas, todas son singulares y se accede a ellas por las escaleras o con el ascensor.
Las habitaciones son sencillas y están decoradas de modo agradable, con colores luminosos, sin complicaciones ni ostentosidad.
Las habitaciones están bien ventiladas, con una o varias buenas ventanas. En invierno, se mantienen bien calientes gracias al equipo de profesionales que se ocupa de su mantenimiento periódico.